Qué significa hoy ser de izquierda o de derecha en México? La pregunta, lejos de ser retórica, atraviesa el debate público mexicano en un momento en que las encuestas muestran un electorado dividido casi en tercios y un centro político que, según varios analistas, ha dejado de funcionar como espacio de conciliación.
Datos de encuestas recientes ubican a la izquierda mexicana alrededor del 29% de identificación ciudadana, la derecha en torno al 17-23% según la medición, y un bloque de "centro" o "no sabe" que ronda el 30-33% del electorado, cifras que revelan menos una polarización ideológica nítida que una fragmentación de identidades políticas.
Politólogos como Alejandro Moreno han planteado una distinción clave: México no atraviesa tanto una polarización ideológica —es decir, un enfrentamiento real entre proyectos de país claramente diferenciados— como una polarización afectiva, entendida como la animosidad y desconfianza mutua entre simpatizantes de distintos partidos, independientemente de qué tan lejos estén realmente sus posturas. Bajo esta lectura, buena parte de la confrontación pública mexicana se explica más por identidad de grupo que por diferencias programáticas profundas.
Esta dinámica coloca en una posición incómoda tanto al votante oficialista como al opositor: quien simpatiza con el gobierno pero cuestiona algún aspecto de su gestión corre el riesgo de ser etiquetado como disidente, mientras que quien se opone al proyecto gobernante enfrenta un sistema de partidos tradicionales desgastado, sin un espacio ideológico claro donde reconocerse.
El debate no es exclusivo de México: la región latinoamericana en su conjunto ha experimentado un giro hacia posiciones más conservadoras en los últimos años, impulsado en parte por el desencanto con resultados económicos y de seguridad de gobiernos progresistas previos. Lo distintivo del caso mexicano es la persistencia de un partido —Morena— con una identidad ideológica relativamente laxa pero una cohesión afectiva muy fuerte, lo que dificulta ubicar el conflicto político mexicano en las categorías clásicas de izquierda y derecha heredadas de la Revolución francesa.
Fuentes: La Jornada, ABC Noticias, La Silla Rota, Diálogo Político, Revista Punto de Vista, Capitel (Universidad Humanitas), México Elige/Politico MX.

